VTV en Provincia: Kicillof rechaza los cambios nacionales y mantiene controles anuales

La Provincia confirmó que no adherirá a la reforma impulsada por Nación. Los vehículos con más de dos años seguirán realizando la verificación todos los años bajo el esquema vigente.

El gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, decidió no adherir a los cambios en la Verificación Técnica Vehicular (VTV) impulsados por la administración nacional y mantendrá sin modificaciones el sistema actual de controles.

La confirmación se realizó a través de un comunicado oficial en redes sociales, donde se ratificó que la VTV seguirá siendo obligatoria en territorio bonaerense y que los vehículos con más de dos años deberán continuar realizando la revisión de manera anual.

La postura provincial contrasta con la reforma promovida a nivel nacional por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que busca flexibilizar el sistema, extender los plazos de control y habilitar nuevos actores en la prestación del servicio.

Dos modelos en disputa

El esquema definido por el Gobierno nacional establece que los vehículos cero kilómetro realicen su primera revisión a los cinco años, mientras que aquellos con hasta diez años de antigüedad deberán someterse a controles cada dos años. Además, promueve la apertura del sistema para que concesionarias y talleres privados puedan realizar las inspecciones.

Estas modificaciones fueron ratificadas mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei, en el marco de una política de desregulación que apunta a reducir costos y aumentar la competencia en el sector.

Desde Nación sostienen que los cambios responden a la evolución tecnológica del parque automotor y a estudios que indican que la mayoría de los accidentes viales no se originan en fallas mecánicas.

Argumentos de la Provincia

En contraposición, desde el gobierno bonaerense advierten que la flexibilización podría afectar la calidad de los controles y generar distorsiones en el sistema. El ministro de Transporte provincial, Martín Marinucci, remarcó la importancia de mantener un esquema con controles independientes entre quienes verifican y quienes reparan vehículos.

Además, planteó que una apertura total del mercado podría concentrar la oferta en grandes centros urbanos, dejando sin cobertura a localidades del interior bonaerense.

Otro de los puntos de preocupación es el posible impacto en la transparencia del sistema, ya que permitir que talleres o concesionarias realicen las verificaciones podría generar conflictos de interés.

Escenario abierto

La decisión de la Provincia deja en evidencia las diferencias de enfoque entre ambos niveles de gobierno en materia de regulación del transporte y seguridad vial.

Mientras el Ejecutivo nacional avanza con su esquema de desregulación, Buenos Aires opta por sostener un modelo más controlado, lo que anticipa un escenario fragmentado en la aplicación de la VTV según cada jurisdicción del país.

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